Soy de los pocos, supongo, que tuvo el valor de darle carpetazo a La Pianista, y no quererla ver en lo que resta de mis días. Ese pedazo de onda que llevó a Haneke al reconocimiento mundial. Sin embargo, creo definitivamente, que lo que a mi me ata al autor son aquellos 108 minutos en "Funny Games", donde todo es pura fuga de ideas increíblemente violentas. Así que si esperaba algo de "Caché", no era más que sangre, malabarismos, vaya, las cosas bonitas que sabe hacer este alemán.
Y creo que se fue de largo. Me gustó mucho. Puedes ver como Juliette Binoche dio el viejazo de la noche a la mañana, y como Maurice Bénichou (quien tiene uno de los rostros más humildes del cine francés) pueda representar un personaje tan ambiguo como una lata de diet coke. Puedes ver de qué manera juega este cabrón con la narración a partir del fast forward, y puedes ver también cómo se puede conseguir una muerte en menos de 1 segundo.
La incursión del videotape, los sueños, uno que otro personaje que que se te chispa a cada rato, que no puedes darle registro ni aunque quisieras, porque por dentro la frustración que te provoca la historia te está haciendo añicos, todo, todo eso, vale para ir a verla a cualquier parte. Si es que se dignan en traerla. ¿O ya la trajeron?
Caché
Director: Michael Haneke
2005
108 minutos